sábado, 12 de agosto de 2017

TODAS, TODOS... ¿O TODES?

Hola, encuadernadores. Hoy vengo a comentarles una postura que estuve empezando a adoptar, y quiero comentarles por qué.
Como muches saben, últimamente surgió un movimiento feminista que busca la igualdad a nivel lenguaje, es decir, sacar el machismo de él lo más posible. ¿Cómo lograr eso? Bien, me parece que primero y principal hay que aclarar un punto importante.
Seguro hay muchísimes que piensen: "vamos, ¡eso no es machista! Es sólo que así es el español. Aparte, en ese caso el masculino se usa como inclusivo: femenino y masculino".
Te voy a decir por qué no es así. Si tuviésemos una visión muy descontectualizada del mundo actual y sus formas de comunicación, podría llegar a aceptar ese argumento, pero nunca hay que olvidarse del contexto y, menos que menos, del por qué. Es decir, de la historia. Porque, ¿te preguntaste alguna vez de dónde viene esto? ¿Por qué se usa el masculino para generalizar? ¿Por qué no el femenino? O, mejor todavía, ¿por qué no depende del número? Si hay más mujeres, que sea todas, y si hay más hombres, todos. Primero y principal, el lenguaje es una manera de estructurar la comunicación, y debería resultar lo más práctico posible. Si tuviésemos que estar contando cuántes hay...Segundo, por más que quisiéramos hacerlo: hay casos en los que es imposible, sencillamente. ¿Qué tal un discurso político? ¿Cómo hace elle oradore para saber si hay más mujeres que varones o al revés? Y, más allá de las imposibilidades, dificultades, incordios. Realmente, un lenguaje no puede basarse en números. Es independiente de eso. Una generalización es una generalización, y debería poder hablarse de mujeres y de hombres en forma sencilla y concreta, sin exclusiones.
Ahora bien, volvemos al problema de partida: ¿Cómo lograrlo? Por supuesto que pueden utilizarse dos palabras, la femenina y la masculina, pero...es un incordio y hay veces en las que se necesita generalizar, y punto. Hay otros idiomas, como el inglés, que directamente no tienen géneros (aunque sí palabras destinadas específicamente a mujeres u hombres, por ejemplo, a un hombre se le aplica "handsome", mientras que a una mujer, normalmente se le aplica "pretty"), y otros, como el latín, que tienen un género neutro. Depende de cada lengua y de cada cultura cómo se fue resolviendo el problema de una necesidad de generalización y, precisamente el español, lo resolvió de la manera más "obvia": usando el masculino. Históricamente, en nuestra sociedad fue el hombre el que primó, el que reinó si se quiere. El que ocupó el lugar hegemónico: los cargos de interés, el papel fuerte y dominante, el jefe de la relación, el que protege, el que da la cara, el de las ideas y también el de los actos. La mujer era una cosa, era propiedad del hombre y el hombre respondía por sus actos. Las cosas cambiaron, ya no es así, pero de todas maneras sigue habiendo hasta expresiones cotidianas que resultan retrógradas y contraproducentes para el movimiento igualitario o feminista. Sin ir más lejos: "¿quién lleva los pantalones de la relación?" (el pantalón es una prenda que, a lo largo de la historia, se ha asociado al hombre).
Entonces, ¿comprenden ahora la necesidad de dar un giro con estas cosas? Si bien podemos tratar de no realizar comentarios o acciones machistas... ¿de qué tanto sirve si, cuando nos referimos a un grupo de compañeres, sólo se nos está "permitido" utilizar el masculino? ¿Las mujeres no pueden ser nuestras compañeras?
Bien, intentando responder a la pregunta disparadora, se han tomado diferentes medidas. La primera, la de usar dos palabras, la descartamos ya, por los incordios que vimos que produce y por la real necesidad de generalizar.
La segunda: "x" por las letras distintivas. En vez de amigos, amigxs, en vez de lindos, lindxs. Todxs. Compañerxs. ¿Cuál es el principal problema?: la pronunciación. ¿No resulta complicada e incómoda? Se supone que tendría que ser una palabra sencilla de pronunciar, tal y como lo son amigos, amigas, lindos, lindas y compañeros o compañeras. Descartado, entonces.
La tercera sería el @. Numerosas veces hemos escrito o visto a personas escribir "Les escribo a tod@s". Yo misma, normalmente, usaba el arroba para decir "encuadernador@s". Ahora bien...nuevamente, ¿cómo lo pronunciamos? Podemos optar por usarlo en femenino, masculino o ambos. Esto genera complicaciones. Además, el arroba es un símbolo, no una letra, y es incómodo tener que estar apretando mil teclas para poder escribirlo. Descartado.
¿Qué nos queda? Creo que quedó bien claro que el método que resta, y el que yo defiendo, es el de un nuevo género de palabras: el neutro. A lo largo de toda la nota, estuve escribiendo las palabras con e. Por ejemplo, sin ir más lejos, el principio: "Como muches saben (...)"... Me parece, sin dudas, la mejor solución posible. Resuelve el problema de la generalización creando un nuevo género en el lenguaje, que es inclusivo, sencillo, práctico e intuitivo. Es sólo seguir las conjugaciones normales y cambiar la "a" o la "o" por una "e". Es fácil de pronunciar, y de escribir.
En mi opinión, habría que empezar a utilizar más éste método. Lograr que se incluya al diccionario, obviamente reglamentado, porque de esta forma no se utilizarían expresiones extrañas que generasen controversia. Hay muchas personas que dicen: "eso es deformar el lenguaje" o "es demasiada complicación al pedo". Querides, no lo es. La inclusión siempre fue importante y la mujer es una figura relegada desde siempre por nuestra sociedad. Y en cuanto a la complicación...puede ser. Pero es necesario.

¿Qué piensan ustedes al respecto?
Déjenmelo en los comentarios.
¡Saludos!

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